En adopción
Encontrar a una familia o a un futuro dueño que adopte a un animal del refugio es nuestra máxima satisfacción y nuestro objetivo final. Allí se cierra el círculo y podemos decir que bien valió la pena protegerlo. Porque tanto un perro como un gato requieren no sólo de cuidados y alimentación sino de afecto y si bien nosotros le brindamos nuestro corazón, lo mejor para ellos es que ocupen un lugar dentro de una familia o acompañando a una persona ya que requieren, por su condición de animales domésticos, el cuidado, la atención y el afecto de un dueño específico.
Nuestra tarea en este aspecto es brindar a la persona que quiere tener una mascota las características de nuestros animales, bien conocidas por nosotros al estar en contacto con ellos. De esta manera, permitimos que tanto la familia como el animal, tengan en el futuro una rápida adaptación a este nuevo vínculo. Hay tanta variabilidad en el comportamiento de los animales como en los humanos, entonces no cualquier animal es apto para cualquier persona y para cualquier hábitat. Con esta consigna creernos necesario que la nueva relación sea de mutuo entendimiento y satisfacción. Es por eso que antes de dar en adopción al animal hacemos determinadas preguntas relacionadas con el tipo de ambiente que tendrá el animal y la composición del núcleo familiar, si el animal estará en contacto con niños, si vivirá en un jardín o en un departamento, si estará solo durante el día o acompañado y otras cuestiones, a fin de recomendar un animal que se adapte fácilmente a las nuevas condiciones y que tenga las características deseadas por su futuro dueño. Más allá de esto, hay personas que no cuestionan las características tanto físicas como de conducta de un animal, simplemente quieren tener uno y se adaptarán ellos mismos a su nueva mascota, pero no es ésta la generalidad de los casos.
Luego de entregado el animal llevamos a cabo un seguimiento de sus nuevas condiciones ya que tanto esfuerzo invertido para rehabilitar a un animal merece la pena un buen destino y aquí generalmente nos encontramos con la gratitud de por vida de la gente y de comentarios tales como: "Me cambió la vida"; "Su compañía me ayudó a salir de la depresión"; "Me di cuenta cuán solo estaba y cuánto amor pueden dar los animales"; "Los chicos están felices"; "Me fui a vivir a España y adonde vaya, él me acompañará", en fin... la lista de gratitudes es infinita y es aquí donde nuestro trabajo y esfuerzo concluyen exitosamente.
¡La vida de un animal en peligro depende también de vos! Cuando una rescataste pide ayuda SOS es porque necesita tu apoyo para salvar una vida.
No dudes en colaborar...tu ayuda puede ser la diferencia ante la vida y la muerte.

